palabraiSYS és una fundació per a desenvolupar projectes socials de salut digitall

fitnessUn curioso estudio comparó las mediciones de 4 podómetros en el mercado (iHealth activity monitor, Withings Pulse O2, Misfit Shine, y Garmin vívofit), a tres velocidades de marcha (0’4 m/s, 0’6 m/s, y 0’8 m/s), en tres posiciones diferentes (muñeca, colgado al cuello y en la cintura). Para probarlo hicieron caminar a los ritmos marcados a 21 voluntarios durante 100 m.

Los investigadores hallaron un resultado que esperaban: todos los podómetros a velocidad reducida eran menos precisos Una disminución de la precisión se correlacionó positivamente con la velocidad reducida para todos los podómetros (un 27% del error medio a 0’8 m/s, el 52% del error medio a 0’6 m/s, y el 76% promedio de error de 0’4 m/s). Aunque la posición del contador de pasos en la persona no influyó significativamente en su precisión, resaltaron algunas tendencias interesantes en 2 configuraciones: (1) colocar el podómetro en la cintura a o como un collar a una velocidad alta (0’8 m/s ) tiende a producir errores medios más bajos que en la posición de la muñeca; y (2) a una velocidad lenta (0’4 m/s), los podómetros usados en la muñeca tendían a producir un error más bajo que en las otras posiciones.

MUNDOCONECTADOEl 15 de septiembre, la ITU (Unión Internacional de Telecomunicaciones), publicó los datos y cifras TIC, en el interesante informe, ICT Facts and Figures,  correspondientes al año 2016. En el informe, el Sr. Brahima Sanou, Director de la Oficina de Desarrollo de Telecomunicaciones de la ITU, lamentaba que más de la mitad de la población del mundo todavía no pueda acceder a Internet y  las grandes diferencias de velocidades de banda ancha y la calidad de servicio, que existen según los paises.

Siete mil millones de personas (95% de la población mundial) viven en una zona que está cubierta por una red celular móvil. redes de banda ancha móvil (3G o superior) alcanzan el 84% de la población mundial, pero sólo el 67% de la población rural. Las redes LTE se han extendido rápidamente en los últimos tres años hasta llegar a casi 4 mil millones de personas hoy en día (53% de la población mundial), con la consecuente mejora de la calidad del uso de Internet.

Amish

Los grupos de apoyo a pacientes en persona, moderados por profesionales y organizados en el seno de proveedores de salud, son un mecanismo bien establecido para fomentar la interacción entre pares (pacientes), ayudar a los pacientes a mejorar la auto-eficacia, y educarlos en la gestión de su autocuidado. A medida que se ha ido introduciendo la Web 2.0 y los medios sociales como una de las principales actividades en Internet, también han proliferado las Comunidades  Virtuales de Pacientes (CVP).

Las CVP no moderadas pueden sufrir las consecuencias negativas de la falta de información de calidad y una dinámica social pobre (por ejemplo, por la acción de individuos que actúan perniciosamente a los que se denomina trolls) si no están bien mantenidas por los miembros de la comunidad, sobre todo cuando el propósito de la comunidad es la salud. La adición de un moderador o el compromiso activo de los miembros puede disminuir tales consecuencias negativas de las CVP. Sin embargo, el coste de contratar a moderadores es alto, especialmente aquellos con perfil clínico. Además, la moderación de miles de mensajes, y  la motivación de los moderadores para participar voluntariamente en las CVP puede ser difícil.

seniors2

A pesar de el interés que está suscitando la “salud digital”, una encuesta de 2014 encontró que menos del 60% de los adultos estadounidenses mayores de 65 años utilizaban Internet, con importantes diferencias entre diferentes etnias. Los autores del estudio que reseñamos esta semana se plantearon los siguientes objetivos en su investigación:

(1) identificar las disparidades entre grupos étnicos, razas y de edad, entre las personas mayores, en el uso del portal de pacientes de un plan de salud,

(2) determinar en estos grupos si existen disparidades en el acceso a los dispositivos y posibles preferencias de uso en las herramientas digitales (correo electrónico, web, etc) para interactuar con el sistema de atención de la salud

(3) evaluar si las diferencias observadas en las preferencias y utilización portal de pacientes se debían simplemente a las barreras de acceso y de alfabetización en el uso de Internet,