
Eulàlia Hernández Encuentra
@ehernandeze
La ética es clave en el uso de la tecnología para la salud, para ello, en este caso, es necesaria la alfabetización digital.
Alfabetización para la salud
La alfabetización para la salud ha sido definida como: motivación, conocimientos y competencias para entender, valorar y aplicar la información sobre la misma y así poder tomar decisiones en relación con el cuidado de la persona y la prevención de la enfermedad. De este modo podremos mantener o aumentar la calidad de vida durante el ciclo vital (1). Promover esta alfabetización es clave. La evidencia científica ha demostrado que está directamente relacionada con las conductas preventivas y el uso de los servicios sanitarios (2).
Pero la alfabetización para la salud no es algo que debamos focalizar únicamente en la ciudadanía. Si lo hacemos, sería como identificarla únicamente con las capacidades y conocimientos individuales. Y casi debería ser al contrario; la cuestión es qué hacemos para que el sistema de salud sea capaz de dar respuesta a las necesidades y la complejidad de las personas (3). La alfabetización para la salud debería focalizarse en que cada persona sea capaz de tener cuidado de si misma y de los que la rodean, prevenir la enfermedad y tener buena calidad de vida.
De esta manera, se podría considerar la alfabetización para la salud como un equilibrio dinámico entre la cesión y la asunción de responsabilidades, o de responsabilidades compartidas. Así, por ejemplo, no se trataría tanto de enseñar a leer el prospecto de un medicamento, sino de hacerlo más fácil de leer y entender para todos, a la vez que hacerlo más accesible en todos los idiomas, formatos y contextos. El reto estaría en hacer que este prospecto sea comprensible para todas las personas en cada momento que lo necesiten y con sus distintas capacidades y medios. De ahí la cesión y la asunción de responsabilidades entre los distintos actores, no sólo profesionales de la salud y la ciudadanía.
Alfabetización para la salud digital
Mientras no llega el momento en que no sea necesario especificar y, al hablar de “salud”, “lo digital” quede incluido de forma natural, definimos de forma diferenciada lo que entendemos por alfabetización para la salud digital. Además de añadir la tecnología a los aspectos señalados para la alfabetización para la salud, la definición digital explicita también las experiencias en el uso de servicios de salud digital, como por ejemplo: la motivación, habilidades, percepciones y experiencias relacionadas con el uso de los servicios de salud digital y la tecnología para la salud. (4)
En este ámbito, la ética cobra nueva relevancia ya que es clave en el uso de la tecnología. No se trata de saber qué pasa con nuestros datos, se trata de decidir si qu
