Reseña del del artículo "Applying the principle of justice in digital health" (npj Digital Medicine, 2025). Autores: Oriol Yuguero, Pere Ruiz-Trujillo, Montse Esquerda, Nuria Terribas, Marta Aymerich
En un contexto de transformación digital acelerada en la salud, este artículo defiende que la justicia debe ser un principio ético central para garantizar que los avances tecnológicos no profundicen las desigualdades existentes. A través de una revisión filosófica y bioética, el trabajo propone un marco ético-práctico que conecte la teoría con acciones concretas para lograr una salud digital más equitativa e inclusiva.
Puntos clave:
- Diferencia entre igualdad, equidad y justicia. Igualdad: ofrecer lo mismo a todos (insuficiente si no se consideran las necesidades individuales) Equidad: ajustar recursos a necesidades específicas.
Justicia: eliminar las barreras estructurales que producen desigualdad. - La brecha digital como injusticia estructural. Muchas personas (especialmente mayores, con discapacidad o en situación socioeconómica desfavorable) quedan excluidas del sistema sanitario digital por falta de acceso, habilidades o infraestructura. Esta exclusión digital es una forma de injusticia que debe ser corregida desde el diseño y la política pública.
- *Fundamentos filosóficos: Rawls proactivamenteJohn Rawls, con su "teoría de la justicia", plantea que las desigualdades solo son justas si benefician a los más desfavorecidos (principio de la diferencia). Aplicado a salud digital, esto implica que toda innovación tecnológica debe beneficiar explícitamente a quienes enfrentan más obstáculos.
- Determinantes digitales de la salud (DDH). Factores como alfabetización digital, confianza, accesibilidad tecnológica y sesgos algorítmicos afectan el acceso y los resultados en salud.Deben ser considerados junto a los determinantes sociales tradicionales (educación, nivel socioeconómico, residencia, etc.).
- Propuesta de acciones concretas
El artículo sugiere siete medidas clave para aplicar la justicia en la salud digital: (1) Garantizar acceso equitativo a dispositivos y conectividad, adaptados a las necesidades individuales. (2) Incorporar “facilitadores digitales” proactivamentede salud, como apoyo técnico y pedagógico para usuarios vulnerables. (3) Fomentar procesos de co-creación con personas en riesgo de exclusión digital. (4) Realizar evaluaciones de impacto en equidad antes de implementar tecnologías sanitarias digitales. (5) Diseñar programas formativos en habilidades digitales*, tanto para usuarios como para profesionales. (6.) Incluir los DDH en las políticas públicas de salud, igual que los determinantes sociales. (7). Fomentar la colaboración intersectorial (educación, tecnología, servicios sociales) para abordar la brecha digital.
Conclusión
La justicia en salud digital no se logra solo con acceso universal a la tecnología. Requiere un rediseño profundo de las políticas, herramientas y sistemas para garantizar la inclusión de los grupos más vulnerables. El principio de justicia obliga a actuar proactivamente para cerrar la brecha digital y evitar que la digitalización agrave las desigualdades ya existentes.
Autor: Reseña generada con asistencia de inteligencia artificial (ChatGPT – GPT-4)

